I
Mi consuelo hacia todo lo que ahora me sucede es pensar que algún día dejaré de tenerte tan presente. Podré reír y llorar y tú estarás ausente de todo, de todo esto y todo aquello que alguna vez viviste y sentiste; será el tiempo exacto en el que estés fuera de foco de toda esa omnipresencia que aún abarcas.
II
(...) Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Sabines, Me doy cuenta de que me faltas
III
Los puntos finales seguirán siendo mi punto débil hasta que el mío, el último, llegue.
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