sábado, 9 de julio de 2011

30 de abril (III)

"Después de esto, nos metimos al bar que estaba al lado, un baresito donde tocaban salsa, creo que más bien se trataba de una pulquería. Bailamos toda la noche, yo era un asco, ella era hermosa. Recuerdo que mis enormes lentes se me resbalaban de la nariz con cada brusco y sensual movimiento que ella cometía, fue sinceramente, un shock. Y así tras bailar hasta el cansancio y tras varias jarras de cerveza, terminamos en un hotelito que, ya había visitado en mi primera semana mexicana."

LB

jueves, 7 de julio de 2011

Nota de viernes

Regresemos al momento. Dejemos nuestras ocupaciones instantaneas para un después incierto, para sabernos más. Dejemos de escibir los dos a la vez, soltemos nuestros utencilios, cerremos nuestros cuadernos, apoyemonos con los codos para así, observarnos, sin decir una sóla palabra. Para saber y para encontrarnos no hacen falta planeaciones entrecortadas por agendas atareadas, no estorban las tareas ni las responsabilidades a priori, simplemente hay que abrir un espacio entre espacios para proceder despacio, en el silencio, entre fracasos y pies descalzos que, para serte sincero, sobran -como todo-, al tenerte frente a mi.

miércoles, 6 de julio de 2011

Chivo Expiatorio

Aparentemente descompuesto. Automático o simplemente desenfocado. ¿No podría haberse alguien imaginado que él era la persona con más vulnerabilidad ante tales circunstancias? Si algún día pudiera recompensarlo créeme que lo haría, pero últimamente apenas si permanezco de pie. Quisiera poder amarrarlo y dejarlo ahí para siempre. ¿A quién le importaría? Su singularidad llamaba a gritos la atención. Pienso que la lluvia lo delataba más que a los demás. Pienso que tú lo delatabas más que los demás. Siendo sinceros, ¿qué importancia tenía atraparlo? Independientemente de que estuviera a salvo estaría sufriendo de todas formas. Te informo que los calmantes y drogas ya no le afectan, a sido demasiada experimentación que el cuerpo es demasiado delicado. Aunque últimamente, me he inclinado por dejar al niño jugar.

martes, 5 de julio de 2011

¿Tienes tiempo?

Hoy bajo la tenue luz que alcanzaba a llegar hacia nuestros suelos, observe una pequeña sombra y comencé a analizarla y como siempre, adivinar qué forma tenía. Será una araña de esas que salen del panteón o podría ser el brazo de un árbol que quisiera alcanzarme, pero simplemente, fallo. No sé si la figura se esfumó, lo más seguro es que escapó, de esas formas que yo le quise inventar y ella no debería tomar, hasta que por un momento hiciera imaginar que simplemente, no existía. Dime si tu tiempo no es exacto, el mío está un poco atrasado pero pienso compensarlo cuando se ocupe contigo y me adelantaré a tus más concretas planeaciones para realizarlas y tenerte un poco más. Diviértete mientras puedas e invádete de mí, que el tiempo me rastrea y planea hacerme morir.

lunes, 4 de julio de 2011

Gris (19:24)

En la penumbra de la perseverancia espero sentado, con el techo encima holgado e intangible, lejano e inmune a mis abruptos puños, tosiendo sobre charlas e interrumpiendo llamadas con la mirada simplemente para matar el tiempo. Falta la palabra. Falta el derecho de locución y el gozo de la imaginación. Faltan palabras acompañadas de gestos y sonrisas otoñales. Faltas tú. He abandonado el placer del sueño, no fue sencillo, pero las noches de lectura voraz ocuparon el momento, suplemento de placer con otro, hocico fugaz. Leer y querer leerte, pensar y comenzar a escribirte: frases cortas, oraciones que jamás leerás, poemas incomprensibles y dibujos que representan la alucinación de tu existencia. Fracciones de segundo, hoy no vamos a fallar. Hoy todo acaba y vuelve a comenzar, es el ciclo de mis pasos y la montaña rusa de tu mente, es la caricia que quede a deberte y las formas en las que nunca vas a oír hablar de mí. Faltas. ¿Es esto en verdad necesario? Absolutamente.

Llamadas de larga distancia

Entre los saltos que hemos dado y los tropiezos que nos han marcado, se cuentan innumerables ocasiones en las que hemos dicho y prometido un montón de cosas. Sé que justo ahora, soy yo el problema en el cumplimiento, no soy el único culpable más si el mayor responsable. Lo admito y te repito, soy el error que siempre será, pero un error que trata todos los días de al menos, olvidarse de su naturaleza.

tuc, tuc, tuc...

viernes, 1 de julio de 2011